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'Jerarquizar la profesión es nuestra meta y también un tema de salud pública'
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'Jerarquizar la profesión es nuestra meta y también un tema de salud pública'

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Con esas palabras, los integrantes de la Mesa Directiva se refirieron a la impronta que buscaron imprimirle a su gestión en la organización e hicieron un balance de este atípico 2020. Entre los principales objetivos por los que trabajaron, destacan las iniciativas orientadas a dignificar la profesión y brindar una atención de calidad, en beneficio de los pacientes y de la salud pública en su conjunto.
 

Conversamos con los miembros de la Mesa Directiva (MD) del Colegio de Odontólogos de la provincia de Buenos Aires – Distrito 1 (COPBA1), compuesta por las odontólogas Marta Secreti, vicepresidenta; María Celeste Andino, secretaria general; y el odontólogo Sergio Omar Montefiori, tesorero; con el objetivo de contar con su balance de lo realizado en un año atípico y de conocer cuáles serían los ejes prioritarios sobre los que el Colegio debiera trabajar en el futuro. 

Las autoridades coinciden en destacar el rol fundamental de una institución como el Colegio a la hora de hacer respetar las normas que rigen el ejercicio de la profesión, brindar prestaciones de calidad y percibir aranceles acordes. Asimismo, subrayan que el trabajo de la Mesa está orientado a construir un 'Colegio de puertas abiertas, para que el matriculado lo sienta como si fuera su casa'.
 

- Al momento de constituirse la Mesa Directiva ¿qué objetivos se plantearon alcanzar? ¿Cuáles eran las principales problemáticas para el ejercicio de la profesión que las y los motivaron a ponerse al frente?
MD- Desde nuestro surgimiento como odontólogos auto convocados, miembros de Odontólogos en Lucha (OELA), hasta hoy, que tenemos responsabilidades de gestión al frente de la Mesa y como miembros del Consejo Directivo, nuestro principal objetivo es dignificar la profesión. 

Consideramos que una forma de ejercer dignamente la odontología y cuidar la salud de nuestros pacientes es trabajar en un lugar que se ajuste al reglamento, que respete las condiciones mínimas establecidas por la Ley. Y, fundamentalmente, recibir una retribución acorde a la tarea que realizamos. A modo ilustrativo, para mostrar cómo se pone en riesgo la calidad de atención, vemos que los aranceles que pagan algunas obras sociales y prepagas no alcanzan para cubrir insumos de calidad. Esto repercute directamente en la atención que se brinda a los pacientes y en la salud pública. 

La lucha por los aranceles no es solo para dignificar nuestro trabajo, también es un tema de salud pública. Si se debe cobran una restauración 2000 pesos, pero la obra social paga 1000, no se llega a cubrir los gastos. Entonces, qué debe hacer cada colega ante esto: ¿recurrir a materiales de menor calidad? ¿Dedicarle menos tiempo del que se debe a cada paciente? Así se resiente la atención. 

Por eso, nos fijamos como meta que las obras sociales paguen lo que corresponde, ni más ni menos. Quien ejerce la odontología no quiere ser millonario, quiere cobrar lo que es justo. Además, algunas obras sociales ponen al paciente en contra del odontólogo. Nuestro reclamo no es solamente porque el matriculado quiere cobrar lo que corresponde y es necesario para vivir, sino porque quiere brindar una prestación de calidad. 

- ¿Cuáles fueron los objetivos cumplidos? 
MD-
Respecto a los aranceles, si bien es una lucha continua, este año se logró visibilizar la temática y la pusimos en la agenda de las instituciones intermedias. 

Logramos que el matriculado empiece a participar, a entender para qué sirve el Colegio, que conozca las normas y reglamentos que establecen derechos y obligaciones. 

Exigimos democratizar la información que se maneja, por ejemplo, en los convenios entre entidades intermedias y las obras sociales. Hicimos gestiones para que llegue al matriculado la información de cómo se reparten las cápitas y cuánto dinero reciben de las obras sociales para ser repartido. Estos datos hoy no llegan al Colegio, por eso pusimos el tema en agenda, y aún queda mucho por hacer al respecto. 

Pusimos el foco en el registro de contratos. A las gremiales les exigimos que registren contratos en el Colegio, tal como lo dice la Ley. Ellos se negaron, entonces pedimos una acción declarativa de certeza en el fuero contencioso administrativo para que sea el juez quien diga 'deben registrarse'. Además, se decidió elevar a los directivos de las gremiales al tribunal de disciplina ya que son ellos los que firman los contratos por debajo de los aranceles mínimos y son los que deciden no cumplir con el reglamento que dice que deben registrar los contratos.

Por otra parte, desde nuestros inicios como agrupación, siempre pensamos en darle al Colegio una impronta social. Por eso se creó la Comisión de Prevención y Promoción, para salir a trabajar este aspecto, en forma interdisciplinaria con, por ejemplo, fonoaudiólogos. Para que la salud bucal empiece a ser prioridad y la gente consulte al odontólogo, por más que crea que tiene la boca sana. También el contenido social incluye ir a los lugares más vulnerables y ayudar a la gente que tiene menos posibilidades. 

Si bien pudimos plasmar varias de las metas planteadas, el primer año fue de aprendizaje. Para este 2020 teníamos planificado profundizar el contacto con los colegas, estar cerca, reunirnos; y llegó la pandemia. Lo positivo es que este objetivo se cumplió de otra forma: con la virtualidad, mediante encuentros vía zoom, pudimos llegar a muchos lugares, sobre todo en materia de capacitación gratuita para las y los colegas.

- Cuando en septiembre último el Consejo Directivo votó a favor de apartar del cargo a la presidenta de ese entonces, Natalia Weiler, ¿se afectó la representatividad de la conducción del Colegio?
MD- No, porque las decisiones que tomó el Consejo Directivo se ajustaron a lo que establecen las normativas y mecanismos democráticos de representación: los matriculados eligen Consejeros, quienes a su vez eligen al presidente. Si la presidenta designada por el Consejo no cumple con la misión que le fue encomendada, lo democrático es reemplazarla. Al desplazar a la persona que no cumplía con la tarea para la que había sido designada, lo que hizo el Consejo fue cuidar los intereses de los matriculados. Cabe aclarar que la ex presidenta, continúa siendo miembro del Consejo Directivo, tal como lo decidieron los colegiados. Todo se hizo siguiendo los procesos que corresponden. 

- ¿Qué cosas que no tenían planificadas debieron hacerse como consecuencia de la pandemia?
MD-Se gestionaron y entregaron subsidios para odontólogos que no tuvieran relación de dependencia. Abrimos una línea de crédito a tasa reducida. Entregamos máscaras gratuitas. Congelamos los intereses de las matrículas vencidas. Gestionamos para que determinados trámites se puedan realizar en forma virtual. En pleno aislamiento, con casi todo el país cerrado, abrimos el Colegio para tomar trámites que eran estrictamente presenciales.  También se congelaron los intereses de los préstamos dados y los plazos de vencimiento de las habilitaciones de consultorios

- ¿Articularon acciones con otras organizaciones? 
MD- Trabajamos para obtener consensos con otros Distritos por el tema aranceles, tal es el caso de los distritos 2, 3, 4 y 6. Buscamos tener una mirada conjunta y alcanzar una representatividad contundente, ser más fuertes a la hora plantear estas cuestiones. 
De cara al futuro inmediato, en función de la posible llegada de la vacuna del COVID-19, estamos haciendo contacto con municipios para que los odontólogos tengamos prioridad para recibirla.

También se formó un Comité de Emergencia, al principio de la pandemia, con la Caja, la Sociedad y la Agremiación, aunque las iniciativas fueron superadas por otras urgencias propias del ASPO. 

- ¿Cuáles ejes deberían ser trabajados en 2021 para abordar las problemáticas que afectan a la profesión odontológica?
MD- Los ejes de cualquier gestión deben ser estar a disposición para empoderar al odontólogo, que conozca la ley, con un fuerte foco en la lucha por los aranceles en función del cuidado de la salud pública. 

Para ellos resulta básico fortalecer los vínculos con los y las colegas, seguir con el registro de contratos, formar nuevos dirigentes, que el odontólogo no se quede solo en el consultorio, sino que tenga una participación más activa, que tenga un sentido de pertenencia porque el Colegio se debe a sus matriculados. Que se cumplan las reglas, que TODOS cumplan las reglas.  
Se debe seguir trabajando por aranceles que hagan posible el ejercicio digno de la profesión, cuidando la salud de los pacientes, en el marco de la salud pública. 

Además, esperamos mantener diálogo con las entidades gremiales. Hasta el momento las hemos convocado, pero no recibimos respuesta. Nosotros pretendemos empoderarlos para que a la hora de discutir con las obras sociales puedan argumentar 'acá hay un Colegio que nos exige estos valores'. 

También pretendemos profundizar el acercamiento con los matriculados para que expongan sus problemáticas; llegar a distintas localidades, incrementar las capacitaciones no aranceladas para impulsar la formación permanente.

Otra línea de trabajo debe ser informatizar más el Colegio para facilitar realizar gestiones.